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lunes, 28 de marzo de 2016

La serotonina y sus funciones.




Es una sustancia química producida por el cuerpo humano que funciona como un neurotransmisor. Se considera comúnmente como la sustancia química responsable de mantener en equilibrio nuestro estado de ánimo. 



En el sistema nervioso central tiene un papel importante en la inhibición del enfado o la pasión. Pero además tiene muchas otras funciones: regula las funciones cognitivas; los estados depresivos y de ansiedad; la calidad y cantidad del sueño e influye en la calidad del descanso; la saciedad del apetito e influye en los problemas alimenticios; también, equilibra el deseo sexual y controla la temperatura corporal y la actividad motora.


Esta sustancia se produce en el cerebro y los intestinos. 



La mayoría de la serotonina del cuerpo, (entre 80-90%) puede ser encontrada en el tracto gastrointestinal (GI). Igualmente puede encontrarse en las plaquetas de la sangre y el sistema nervioso central (SNC).


El triptófano es precursor de la serotonina. Este aminoácido no lo produce el cuerpo por lo que debe ser conseguido, principalmente, a través de los alimentos. Por esta razón, podemos aumentar los niveles de serotonina del cuerpo de manera natural mediante la inducción de estados de ánimo, la exposición a la luz, el ejercicio y la dieta. 


La inducción de estados de ánimo.

Las modificaciones en el pensamiento pueden aumentar los niveles de serotonina, puesto que la interacción entre la síntesis de la serotonina y el estado de ánimo es una relación de doble vía.





La exposición a la luz.

Se utiliza como parte del tratamiento en el trastorno afectivo estacional y algunos estudios sugieren que igualmente podría ser utilizada para tratar la depresión.



El ejercicio. 

Tiene un efecto antidepresivo y algunas investigaciones han sugerido que puede ayudar a aumentar la función de la serotonina cerebral. Es recomendable hacer ejercicio de forma enérgica y realizar ejercicios de relajación. 



Hay que tener en cuenta además que la respiración abdominal, ayuda a generar cambios en el cerebro, favoreciendo la secreción de hormonas, como, la serotonina y las endorfinas.

La dieta.

Los alimentos ricos en triptófano podrían estar vinculados a la mejora del estado de ánimo, la cognición y posiblemente al aumento de nuestros niveles de serotonina.

Alimentos que contienen triptófano, son los lácteos y huevos, que además son proteicos.También las legumbres y sus derivados, que contienen mucha fibra (ayudan en el tratamiento de periodos depresivos y neutralizan la ansiedad). Los frutos secos como las nueces, almendras o avellanas tienen  niveles altos de triptófano, pero debemos cuidar la cantidad que tomamos. Por último, las carnes rojas y blancas y las proteínas en general, contienen triptófano.


El chocolate.
Aumenta los niveles de serotonina. Es conocido como el antidepresivo natural y por ello produce una sensación de bienestar. Muchas personas utilizan el chocolate como estimulante para aumentar la energía, y también tiene un gran poder nutritivo. El chocolate amargo es una fuente de hierro, magnesio y potasio. Pero, tiene muchas grasas y compuestos estimulantes que pueden causar, en personas especialmente sensibles reacciones como migrañas.
Para finalizar, hay que mencionar el buen ritmo de sueño y la importancia de la creatividad ¡haz cambios en tu vida y nuevos proyecto! seguro que también hará aumentar tu nivel de serotonina. Como aconseja el Dr. Juan Hitzig, hay que dirigir el cerebro hacia conductas S que son las "motorizadoras" de Serotonina.



sábado, 28 de diciembre de 2013

La Neurociencia y el cerebro adolescente.




-La Neurociencia pretende comprender el funcionamiento de los procesos cerebrales subyacentes a las conductas, como la sensación, el aprendizaje y las emociones-




“La neurociencia estudia el funcionamiento cerebral desde un punto de vista multidisciplinario, esto es, mediante el aporte de disciplinas no excluyentes como la física, la química, la biología, la neurología, la genética, la informática, la psiquiatría y la (neuro) psicología. Todas estas aproximaciones, dentro de una nueva concepción de la mente humana, son necesarias para comprender los procesos mentales, particularmente los más complejos como la inteligencia, la conciencia, la personalidad o las emociones.” [Javier Tirapu Ustárroz, Neuropsicología - neurociencia y las ciencias "Psi" Cuad. neuropsicol. vol.5 no.1 Santiago  2011]

Dentro de la Psicología, la corriente biológica guía a los psicólogos que buscan las causas del comportamiento en la actividad de los genes, el cerebro y los sistemas nervioso y endocrino. Esta corriente admite que los fenómenos psicológicos y sociales se pueden entender en última instancia como procesos bioquímicos, por lo que, las experiencias y conductas se entienden en gran medida como resultado de actividades químicas y eléctricas que tienen lugar en y entre las células nerviosas. La conducta, por tanto, está determinada por estructuras y procesos básicos. 

Muchos investigadores que adoptan esta corriente biológica hacen contribuciones al campo multidisciplinario de las neurociencias de la conducta que pretenden comprender los procesos cerebrales de las conductas como la sensación, el aprendizaje y las emociones.


Profundizando más en la multidisciplinariedad de la neurociencia, es importante destacar el avance de las nuevas técnicas de imagenología cerebral que han desarrollado notables descubrimientos en el campo de las neurociencias cognitivas, interesadas en la investigación de las bases cerebrales de las funciones cognitivas superiores, como son la memoria, el pensamiento y el lenguaje.

En el periodo de la adolescencia nos encontramos ante una etapa de gran desarrollo neurohormonal que afecta a diferentes áreas cerebrales, sobre todo a las áreas prefrontales y cerebelosas, responsables del aprendizaje y de la adaptabilidad motriz. 

Existen diferentes áreas cerebrales cuyo cambio en la etapa adolescente podría implicar directamente la forma y contenido de la enseñanza escolar puesto que afectan directamente a funciones como, por ejemplo:

1- La maduración del striatum, muy orientada a regular los comportamientos motivacionales de premio y recompensa, tan importantes en los adolescentes, en los que el tiempo corre de diferente manera. 

2- La maduración del cuerpo calloso, que permite la mayor integración de las funciones entre ambos hemisferios.

3- El cerebelo contribuyendo a madurar todos los procesos de adaptabilidad del comportamiento motor, sea en actividades de movimientos globales de nuestros cuerpo sea en afinar los movimientos más complejos en orden a conseguir una conducta motriz compleja, como por ejemplo, tocar el piano. Existe un consenso cada vez mayor entre los científicos sobre la importancia del cerebelo en el aprendizaje y memoria motrices. 

4- El desarrollo masivo de la glándula pineal que conlleva una alteración del ritmo de sueño, que debería tenerse en cuenta sobre todo debido a los cambios hormonales de la pubertad lo que hace que el inicio del sueño se retrase (probablemente como consecuencia de una acumulación de oleamida, sustancia que tiene un efecto retardador sobre el inicio del sueño). 

5- Por último la maduración del córtex prefrontal que permitirá,por un lado, acceder a las funciones más complejas del ser humano (razonamiento, lógica, funciones ejecutivas, atención, etc.) y,por otro, regular la conducta emocional asociada a las situaciones sociales. 

La adolescencia es una etapa de la vida en la que los tiempos de descanso, reflexión y autocontrol serán de gran importancia para la asimilación y elaboración de la información y para que la poda neuronal de las sinapsis no utilizadas de las áreas anteriores tenga un resultado eficaz en el plano educacional. Es la etapa en la que un buen desarrollo cerebral afianzará de forma permanente los procesos cognitivos.




domingo, 29 de septiembre de 2013

La cafeína retrasa la maduración del cerebro en los jóvenes.


"La cafeína es la sustancia psicoactiva más comúnmente usada en todo el mundo ( Nehlig, 1999). Los niños y adolescentes son los usuarios de mayor crecimiento poblacional en el consumo de cafeína con un incremento del 70% en los últimos 30 años ( Harnack et al., 1999 )." 



"Coincide con este aumento del consumo de cafeína, el desarrollo de nuevas bebidas que contienen cafeína, llamadas bebidas energéticas. Estas bebidas contienen niveles de cafeína que van desde 50 mg (equivalente a una lata de refresco) a 500 mg (equivalente a cinco tazas de café) y, a menudo, muy altos niveles de azúcar ( sitio web Energyfiend, 2008 ). Las ventas de bebidas energéticas ha crecido en más de un 50% desde 2005 y representan el segmento de más rápido crecimiento de la industria de bebidas ( Chandrasekaran, 2006 )... Esto, unido a la creciente preocupación de los padres y los médicos, refuerza el imperativo para determinar empíricamente los efectos del consumo de cafeína en niños." 





Las razones fundamentales de la preocupación sobre el uso de la cafeína entre los niños y adolescentes son las siguientes:

  • En primer lugar, muy pocos estudios han examinado los efectos fisiológicos y psicológicos del consumo de cafeína en esta población. Aunque los datos de las poblaciones de adultos sugieren que la cafeína es relativamente segura, en los niños y adolescentes los efectos son diferentes. 
  • En tercer lugar, estas dos etapas de desarrollo pueden ser períodos críticos para el establecimiento de los patrones de alimentación y las preferencias gustativas. Si la cafeína aumenta la preferencia por los alimentos dulces y bebidas, esto puede contribuir a un exceso de la ingesta de energía y el aumento de riesgo de sobrepeso y obesidad en la edad adulta. 
  • En cuarto lugar, existe evidencia de estudios en animales que "la cafeína puede cebar el cerebro para aumentar la respuesta a la exposición al fármaco posterior, potenciando así los efectos de refuerzo de las drogas ( Schenk et al., 1994 ). Los niños y adolescentes pueden ser particularmente vulnerables a estos efectos, ya que sus cerebros aún están en proceso de desarrollo importante, en determinadas zonas del cerebro implicadas en la función ejecutiva, control de la impulsividad, y la planificación ( Giedd, 1999  y  Sowell et al, 1999. )" 

                                                                                                                Jennifer L. Temple



El retraso de la maduración en el cerebro adolescente fue confirmado por un reciente estudio, en el que se experimentó con ratones, realizado por la Fundación Nacional de Ciencias de Suiza (FNSNF). Los científicos basaron el estudio en los patrones de sueño, muy intensos en la pubertad en seres humanos y otros mamíferos, debido a que es en esta etapa cuando se produce la maduración. Los expertos midieron las corrientes eléctricas generadas en sus cerebros durante los períodos de sueño profundo. En esta fase las ondas suelen ser lentas pero las ratas que bebieron cafeína tuvieron una reducción de esta actividad, incluso durante los 40 días posteriores a la ingesta. Comparados con las ratas que bebieron agua potable, las conexiones cerebrales de los que tomaron cafeína eran mayores, lo que indica una menor maduración neuronal.

Para concluir, la intención de este artículo es simplemente instar a que tengamos un mínimo de cuidado con el consumo de estas bebidas por parte de niños y adolescentes.  



Más información:

"La razón por la que los niños y adolescentes no deberían tomar café". El Comercio.pe

PLOS ONE: “The Effects of Caffeine on Sleep and Maturational Markers in the Rat”. (Olini N, Kurth S, Huber R (2013) The Effects of Caffeine on Sleep and Maturational Markers in the Rat. PLoS ONE 8(9): e72539. doi:10.1371/journal.pone.0072539)

“Caffeine use in children: What we know, what we have left to learn, and why we should worry”. Jennifer L. Temple, University at Buffalo, Department of Exercise and Nutrition Sciences, 3435 Main Street, 1 Farber Hall, Buffalo, NY 14214, USA

miércoles, 4 de abril de 2012

La importancia del sueño durante la noche para el cerebro

Gustav Klimt
Serpientes acuáticas IV

El sueño es un estado de la conciencia en el que el cerebro se comporta de forma distinta que en la vigilia. Durante el sueño existen dos tipos principales de estado cerebral: REM (Rapid Eye Movement) en el cual los músculos del cuerpo se encuentran paralizados excepto los ojos y se sueña más; y el sueño de ondas lentas, en el cual los músculos ya no están paralizados y la actividad cerebral es menor.

Incipientes estudios científicos han confirmado la influencia del sueño en el aprendizaje, comprensión y memoria. Durante el sueño se reactivan las regiones utilizadas para llevar a cabo funciones cerebrales durante la vigilia, permitiendo que tenga lugar la consolidación del aprendizaje (mantiene determinadas sinapsis, elimina otras, refuerza conexiones de áreas corticales y procesos cognitivos, especialmente los relacionados con la memoria). Además de esto, durante el sueño las neuronas se regeneran en el hipocampo, lo que es, sin duda, beneficioso para todas las funciones cerebrales.

El sueño en la adolescencia suele retrasar su aparición (por cambios bioquímicos), pero es recomendable dormir, al menos, nueve horas ya que durante el sueño se produce la consolidación de los conceptos y la regeneración de neuronas en el hipocampo.

Los investigadores han descubierto que nuestro cerebro posee un mecanismo compensatorio en condiciones de privación de sueño, como resultado del cual las áreas parietales llevan a cabo tareas que, en caso de haber dormido, cumplirían otras regiones.

Una investigación reciente de Nicolas Dumay, investigador belga del Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL), ha demostrado que el sueño contribuye a fijar en el cerebro los conocimientos adquiridos durante el día.

La investigación de Dumay, que ha sido publicada en la prestigiosa revista científica Cognition, especializada en el estudio del cerebro, ha probado que durante las horas de sueño el cerebro revisa las palabras aprendidas durante el día, mejora las habilidades lingüísticas y fija las palabras aprendidas.

El científico del BCBL ha empleado el aprendizaje de palabras nuevas para probar sus hipótesis sobre la actividad cerebral durante el sueño.

Según Dumay, que desarrolló el experimento con vocabulario en inglés, “las palabras luchan entre ellas por el acceso a la memoria en nuestro cerebro”, y este experimento demuestra que “sólo después de dormir las palabras recién aprendidas logran el estatus de palabra asimilada”.

Dumay asegura que el cerebro asimila más fácilmente las palabras aprendidas durante la noche, antes de dormir, ya que durante el día el cerebro tiene muchos otros estímulos que interfieren con las palabras aprendidas por la mañana.

En conclusión, unos buenos hábitos de sueño y dormir las horas recomendadas pueden tener efectos muy positivos en el aprendizaje, ya que ayudan a consolidar los conceptos aprendidos y se regeneran neuronas necesarias para seguir comprendiendo y entendiendo el medio que nos rodea, a la mañana siguiente.

Por: Aránzazu Ibáñez

Fuente de Información:

Nieves Maya Elcarte
Santiago Rivero Rodrigo
Prólogo y Dirección Científica de Francisco José Rubia Vila
Conocer el cerebro
para la excelencia en la educación

Innobasque – 2010
Agencia Vasca de la Innovación
Parque Tecnológico de Bizkaia
Basque Research
Sitio web de la I+D+i vasca.
http://www.basqueresearch.com/berria_irakurri.asp?Berri_Kod=3907&hizk=G