Riesgos psiquiátricos para los niños que están solos en casa al llegar del colegio
"¿Por qué voy a tener que querer a nadie, si a mí no me han querido", preguntaba con rabia Miguel A. R., de 12 años,al psiquiatra al que le habían llevado sus padres "porque estaba imposible". Miguel se había convertido, según sus padres, en un adolescente rebelde, con problemas en los estudios y que sólo vivía para estar con su pandilla. También cometía siempre que podía pequeños hurtos de dinero en casa porque "cada vez le resultaba más difícil satisfacer sus gastos con la paga semanal".Hijo único de un padre auxiliar administrativo y una madre que regenta un pequeño negocio, Miguel llega a casa después del colegio y merienda solo, estudia solo, juega solo... hasta casi las nueve de la noche, que regresan sus padres. Así, desde los ocho años.
Miguel es uno de tantos niños que llevan la llave de casa colgada del cuello, ya que ellos mismos tienen que abrir la puerta porque no hay nadie esperándoles. Es uno de tantos niños y adolescentes que pertenecen a lo que los psiquiatras han bautizado en los úItimos años como la generación de la llave..."
Ya han pasado 15 años de este artículo y Miguel ya tiene 27 años, y me pregunto: ¿Cómo será su vida ahora? Quizás todavía no sea padre porque sea joven para ello pero espero que los errores vividos le sirvan de aprendizaje en un futuro no muy lejano, en el que pueda ser padre.