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domingo, 21 de agosto de 2016

Técnicas de respiración.

La respiración es un proceso esencial en la regulación de la actividad metabólica del organismo. 








La frecuencia de los movimientos respiratorios de inspiración y espiración constituye el ritmo respiratorio. El ritmo en la actividad respiratoria y el volumen de la misma dependen de la actividad del organismo y hay numerosos factores que pueden modificarlo pues se trata de un mecanismo auto-regulatorio que, por tanto, varía en función de las necesidades fisiológicas del individuo y del propio estado emocional.


Las técnicas de control de la respiración

Las técnicas de control de la respiración constituyen el procedimiento más antiguo conocido para reducir los niveles de activación. Sus orígenes se sitúan en oriente y en la India donde las prácticas de la meditación incluyen como elemento esencial pautas respiratorias reguladas conocidas como pranayamasSe trata de que la persona aprenda el control voluntario de su respiración, de forma que lo pueda aplicar en las situaciones donde la respiración se encuentra alterada. Al conseguir una respiración diafragmática y un ritmo respiratorio lento se reduce la actividad fisiológica y psicológica, suscitándose una sensación generalizada de tranquilidad y bienestar (Speads, 1988).



Mecanismos auto-regulatorios

Existen una serie de mecanismos auto-regulatorios de la respiración, es decir, medidas de emergencia de carácter reflejo que permiten suministrar al organismo el aporte de oxígeno necesario cuando hay un incremento de la demanda, y el patrón respiratorio anterior se hace deficiente para esas necesidades. A partir de estos signos se puede intencionalmente favorecer la recuperación de un patrón adecuado mediante las técnicas concretas diseñadas para este fin (Speads,1988)Los mecanismos auto-regulatorios más comunes son los siguientes (Chóliz, 1998; Lodes,1990):

Bostezos: se producen por una contracción profunda del diafragma que da lugar a un intercambio masivo de aire. Suelen aparecer después de un periodo de respiración superficial o bien en los casos en los que se aporta menos oxígeno del que se necesita, por ejemplo, cuando se está cansado. Con la inhalación masiva de aire, el bostezo equilibra, la eficacia respiratoria.

Elevación involuntaria de hombros y omóplato. Permite el ensanchamiento de la caja torácica, facilitando cualquier ejercicio de inspiración.

Suspiros. Se trata de una inhalación lenta y silenciosa seguida de una exhalación repentina y ruidosa. También va precedido de un patrón deficiente de respiración.

Estiramientos. Facilitan los movimientos de ensanchamiento necesarios para una profunda ventilación y evitan la disminución del tono muscular que induce una respiración cada vez más superficial.




Tipos de respiración

Teniendo en cuenta la musculatura implicada y las zonas donde se concentra el aire inspirado se suele distinguir entre tres tipos de respiración: 

Respiración costal. La respiración costal superior o clavicular es el patrón respiratorio más superficial, si bien es el más frecuente, a la vez que el menos saludable. La mayor parte del aire se concentra en la zona superior de la caja torácica, por lo que no llega a producirse una ventilación completa y gran parte de los músculos de la respiración (especialmente el diafragma) permanecen con baja actividad.

Respiración diafragmática. Se produce gran movilidad de las costillas inferiores y la parte superior del abdomen. El diafragma participa activamente. Se trata del tipo de respiración fisiológicamente más adecuado.

Respiración abdominal. El tórax permanece inmóvil y es el abdomen el que demuestra una extraordinaria movilidad.



Algunos ejercicios de respiración

Respiración profunda. Se trata de un ejercicio útil para la reducción del nivel de activación general. Las indicaciones son las siguientes:

  • Sentarse cómodamente, colocar la mano izquierda sobre el abdomen y la derecha sobre la izquierda.
  • Imaginar una bolsa vacía dentro del abdomen, debajo de donde apoyan las manos.
  • Comenzar a respirar y notar cómo se va llenando de aire la bolsa y cómo la onda asciende hasta los hombros. Inspirar durante 3-5 segundos.
  • Mantener la respiración. Repetirse interiormente “mi cuerpo está relajado”
  • Exhalar el aire despacio, al mismo tiempo que uno mismo se da indicaciones o sugestiones de relajación.

El entrenamiento mediante este ejercicio consiste, en general, en realizar 4 o 5 ejercicios de respiración seguidos y repetir los ejercicios entre diez y quince veces al día, por la mañana, tarde, noche, y especialmente en situaciones estresantes.

Respiración contada. Consiste en entrenar una respiración diafragmática, dirigiendo el aire a la parte inferior de las costillas y, a medida que se inspira, se da la indicación de pensar en una palabra (e.g. calma) y en otra al espirar (e.g. relax). Se recomienda hacerlo diez veces seguidas y repetir el ejercicio unas veinte veces.

Respiración abdominal. Se trata de entrenar la respiración moviendo únicamente el abdomen intentando que permanezca inmóvil la musculatura torácica y clavicular.

Respiración intercostal o media. En este caso el objetivo es dirigir el aire hacia la zona media del tórax, hacia los costados, para favorecer la movilidad de la musculatura intercostal y del tórax.

Respiración alternada. La práctica concreta de este ejercicio respiratorio implica:
  • Utilizar una posición cómoda y relajada.
  • Colocar el dedo pulgar en la ventana nasal derecha y los dedos anular y medio en la izquierda.
  • Ocluir la ventana derecha con el pulgar e inspirar con la izquierda lenta y tranquilamente.
  • Separar el pulgar y ocluir con los otros dedos la ventana izquierda.
  • Espirar por la ventana derecha.
  • Mantener el aliento un instante e inspirar por la derecha, manteniendo cerrada la izquierda. Cuando se desee espirar debe hacerse por la izquierda.


Ejercicios cotidianos

Además de los ejercicios anteriores que se practican en las sesiones de entrenamiento, se pueden realizar otros ejercicios respiratorios durante la jornada sin necesidad de incluirlos en sesiones estructuradas (Chóliz, 1998), pues además de producir una respuesta automática auto-regulatoria permiten aumentar la conciencia respiratoria y cambiar pautas perjudiciales. Algunos de los más característicos son los siguientes:
  • En posición sentada, dejar que la respiración fluya y notar qué cavidades llena.
  • Tirarse de la nariz, abrirse las fosas nasales a la vez que se inspira.
  • Oler, inspirar olisqueando.
  • Realizar ejercicios para bostezar (e.g. estirarse, abrir la boca, castañetear, mover la mandíbula inferior, etc.).
  • Realizar ejercicios para suspirar, como por ejemplo suspirar a la vez que inclinamos el cuerpo hacia adelante soltando el aire.


El entrenamiento en Relajación Progresiva se ha empleado en el tratamiento de problemas psicofisiológicos y, en el caso de los niños, ha demostrado su utilidad sobre todo en el tratamiento de la hiperactividad y en la mejora del aprendizaje y rendimiento académico.


Fuentes de Información: 

Mª ÁNGELES RUIZ FERNÁNDEZ, MARTA ISABEL DÍAZ GARCÍA y ARABELLA VILLALOBOS CRESPO. Manual de Técnicas de Intervención Cognitivo Conductuales, Ed. Desclée De Brouwer, UNED. Tercera Edición 2013.
ISBN: 978-84-330-2535-7


Se citan en el manual: 

- Speads, C.H. (1988): ABC de la respiración. Madrid: EDAF.
- Chóliz, M. (1998). Técnicas para el control de la activación. Relajación y Respiración. Facultad de Psicología Universidad de Valencia (www.uv.es/= choliz).
- Lodes, H. (1990): Aprende a respirar. Barcelona: Integral.





viernes, 22 de noviembre de 2013

Pasos para mejorar el rendimiento académico



  • Para rendir al máximo debes primero haber retenido al máximo las explicaciones de clase tomando buenos apuntes, tener estos y todos tus materiales de estudio ordenados y al día.

  • Dedica un tiempo al estudio todos los días. Hora y media diaria en la ESO y tres horas en Bachillerato, aunque no se tengan deberes. Siempre se puede repasar la lección.

  • Ponte una hora fija en la que encuentres un buen ambiente de estudio. Parte de horarios de estudio ya planificados. No a las dilaciones. Las dilaciones se disfrazan de mil maneras:
                          "Un día más no importa, empezaré mañana"
               "No importa si empiezo unos minutos tarde, nadie es puntual"

  • Ten una habitación fija para trabajar. Sin teléfono, sin televisión, sin ordenador, sin radio, bien sentados con mesa apropiada, no se estudia en la cama, ni recostados en el sofá,... Debes estudiar en un sitio adecuado que te permita la concentración.

  • Tienes que tener una elevada motivación que te haga rendir al máximo cada minuto.

  • Ordena las tareas. El orden exterior, tener la mesa de estudio limpia y despejada, ayuda al orden interior, a la hora de memorizar, comprender. En el estudio-trabajo conviene empezar por la materia de mediana dificultad, se pasa a mayor dificultad y por último la de menor esfuerzo. Dedica mayor cantidad de horas a las asignaturas que sean más complejas y difíciles, aunque no sean tus preferidas

  • Es muy importante intercalar breves periodos de descanso cada hora de estudios (cinco minutos). Algún movimiento físico moderado puede ser muy recomendable.

  •  Diseña un plan con lo quieres alcanzar cada curso o cada año. Planifica el horario de cada semana y de cada día, intentando con fuerza cumplir el plan que te has trazado. Apunta bien los exámenes y trabajos. Lleva un diario en que apuntes todas las incidencia que sean importantes en el cumplimiento de lo que planificas. Procura que tu familia, amigos y compañeros te ayuden a respetar el Plan. Hazlo público. Propóntelo como un reto personal.


  • Felicítate por el trabajo bien hecho. Intenta pensar en positivo e ir construyendo nuevos hábitos sobre los logros que vayas alcanzando.

  • Desarrollar constancia y capacidad de esfuerzo. Son como un músculo que la práctica y ejercicio continuado los fortalece. Empieza por poco porque al principio te costará mucho trabajo concentrarte. Cada día añade un poco de tiempo más, hasta alcanzar el tiempo que necesitas para preparar bien tus asignaturas. Al final, lo harás como si nada... "sin esfuerzo".

  • Como última medida puedes contar con profesionales de la educación que te ayuden en el desarrollo de técnicas y apoyo en el estudio, siempre en caso de necesitarlo.

  • Para finalizar, ¿Quieres saber si eres un buen estudiante?
                               Cuestionario:
                               http://test-estudiantes.euroresidentes.es/como-estudiar.html

Por: Aránzazu Ibáñez

Fuente de información:
Blog de Euroresidentes.com
Cómo estudiar. Ideas para mejorar las técnicas y hábitos de estudio.

http://como-estudiar.estudiantes.info/



martes, 23 de julio de 2013

En la adolescencia saltarse el desayuno o peor aún, no desayunar ni almorzar es un gran error.

La importancia del desayuno.

Niños comiendo uvas.
Murillo
Un desayuno bien planificado asegura el aporte de nutrientes a través de los alimentos para afrontar el día con energía y no tener déficits de glucosa que repercuten negativamente en el rendimiento físico y escolar. Hay que tener en cuenta que el organismo lleva entre 10 y 12 horas sin recibir ningún alimento. Conviene que el adolescente se levante con tiempo y dedique los primeros minutos a las actividades de aseo y cuidado personal antes, para así generar sensación de hambre. Cualquier persona que realice un buen desayuno, mejorará su estado nutricional y también su rendimiento.

• Mejora de su estado nutricional: tomar un buen desayuno ayuda a tener ingestas más altas de la mayor parte de los nutrientes que el organismo precisa a lo largo del día. Los adolescentes que no desayunan suelen tener una dieta de peor calidad, mientras que quienes lo hacen adecuadamente, suelen hacer una dieta menos grasa, más rica en hidratos de carbono, fibra, vitaminas y minerales…

• Control del peso: la práctica de repartir las calorías durante el día en 4 ó 5 tomas hace que no se sobrecargue el resto de las comidas del día. Un desayuno adecuado, ayuda a reducir el contenido graso de la dieta diaria y contribuye a evitar que se pique entre horas, factor muy importante a la hora de controlar el peso.

• Rendimiento escolar, físico e intelectual: quienes no desayunan ponen en marcha una serie de mecanismos en el organismo (descenso de la insulina y aumento de cortisol, catecolaminas…) para mantener la glucemia en niveles aceptables. Estos cambios hormonales alteran o condicionan la conducta e influyen negativamente en el rendimiento físico y escolar. 

• No desayunar es una mala costumbre. Un buen desayuno debe contener raciones de los siguientes grupos de alimentos:

Cereales: pan, cereales, tostadas, galletas…
Lácteos: leche o yogur o queso u otros derivados lácteos sencillos.
Fruta o su zumo.
Otros: aceite de oliva virgen extra, jamón, mantequilla o margarina (con moderación), mermelada o miel, …

A pesar de todo lo expuesto, algunos adolescentes no son capaces de desayunar por distintos motivos, y por ello es muy importante que al menos almuercen, consiguiendo de este modo que se incluyan alimentos que son básicos para mantener un buen ritmo de crecimiento y desarrollo y para evitar la repercusión negativa del ayuno sobre el rendimiento tanto físico como intelectual.



El almuerzo.
... El almuerzo.
Velázquez

El almuerzo debe ser una parte habitual de la alimentación del adolescente, para evitar que transcurran muchas horas desde el desayuno hasta la hora de la comida. Igualmente conviene que no sea muy consistente para no quitar el apetito a la hora de la comida. Se recomienda seguir las siguientes indicaciones: asegurarse de que sea equilibrado (debe incluir fruta o zumo, algún lácteo o bocadillos tradicionales con jamón, fiambres de pollo o pavo, quesos suaves u otros embutidos no más de tres veces por semana) y se debe evitar el consumo, al menos cada día, de repostería o pastelería comercial u otros alimentos con mucha grasa y azúcar.

Variedad de almuerzos: dulces (a- pan con crema de chocolate y yogur de frutas, b- pan con queso y membrillo y fruta o zumo de brick, c- galletas y yogur de frutas, d- yogur con cereales y fruta o zumo de brick, etc.) o salados (a- bocadillo de fiambre, queso y fruta o zumo de brick, b- pan con tomate, aceite oliva, queso y fruta o zumo de brick, c-bocadillo vegetal con atún y fruta o zumo, etc.)



Por: Aránzazu Ibáñez



Fuente de información:
Fundación Eroski. Cómo alimentarnos según edad y tipo de trabajo.
http://trabajoyalimentacion.consumer.es/documentos/12-18/error.php