sábado, 29 de diciembre de 2012

La coherencia de un joven de 15 años.


La coherencia de un joven de 15 años al rechazar un premio sorprende a todos. Fue premiado por la realización de un vídeo advirtiendo de los peligros de la obsolescencia programada y como él mismo afirmó: "sería contradictorio aceptar un Ipod como premio".

La obsolescencia programada es la planificación o programación del fin de la vida útil de un producto o servicio de modo que —tras un período de tiempo calculado de antemano por el fabricante o por la empresa de servicios durante la fase de diseño de dicho producto o servicio— éste se torne obsoleto, no funcional, inútil o inservible.

¡Merece la pena escucharlo! Una reflexión sobre el mundo material en el que estamos inmersos.


miércoles, 26 de diciembre de 2012

El cerebro frente a las palabras del espejo.

El hombre entiende de modo inconsciente las palabras reflejadas en el espejo.




Fuente: 


La Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) es una fundación pública, nacida en 2001, y cuya misión es impulsar la ciencia y la innovación promoviendo su acercamiento a la sociedad.


FECYT TV
http://www.youtube.com/user/FECYT?feature=watch

Café-Teatro sobre el cerebro organizado por FECYT en el Instituto Cervantes.

Charla-diálogo entre un científico y un cómico que muestran conceptos científicos sobre nuestro cerebro con vídeos y experimentos sencillos con participación del público.

Rafa Nadal habla a los jóvenes sobre la crisis mundial.






Rafael Nadal y su mensaje a los jóvenes:

"Estamos en un momento complicado. La crisis mundial nos afecta a todos y los jóvenes somos los que tenemos que sacar esto adelante"

Fue en el marco de la cumbre internacional de jóvenes líderes 2013. 
Con su mensaje, Rafael Nadal alienta a los jóvenes a seguir preparándose en valores y trabajo en equipo como forma de salir adelante. 


Fuente: diariodelideres.com joveneslideres.org

Fundación Jóvenes Líderes.
http://www.joveneslideres.org/index.html

jueves, 20 de diciembre de 2012

Profesor Layton - (Nintendo 3DS). Es un gimnasio para tu cerebro.

Eduardo Punset y su equipo han entrevistado a dos científicos que han observado cómo resolver los puzzles de Profesor Layton ocasiona cambios biológicos en el cerebro y lo preparan para la actividad cognitiva.



lunes, 17 de diciembre de 2012

jueves, 13 de diciembre de 2012

Inteligencias múltiples en el siglo XXI


Inteligencias múltiples en el siglo XXI from Ikaia on Vimeo.

Más vídeos sobre Inteligencias Múltiples en Ikaia

La teoría de las Inteligencias Múltiples, Howard Gardner


La teoría de las inteligencias múltiples es un modelo propuesto por Howard Gardner, en el que la inteligencia no es vista como algo unitario, que agrupa diferentes capacidades específicas, sino como un conjunto de inteligencias distintas e  independientes.

Gardner, por un lado, amplía el campo de lo que es la inteligencia y reconoce que la brillantez académica no lo es todo. A la hora de desenvolverse en la vida no basta con tener un gran expediente académico. Por otra parte, define la inteligencia como una capacidad. Hasta hace muy poco tiempo la inteligencia se consideraba algo innato e inamovible.

Gardner identifica actualmente hasta un total de nueve tipos de inteligencias:



• Inteligencia lingüística: la que tienen los escritores, poetas, redactores… Utiliza ambos hemisferios.

• Inteligencia lógico-matemática: utilizada para resolver problemas de lógica y de matemáticas. Es la inteligencia que tienen los científicos. Se corresponde con el modo de pensamiento del hemisferio lógico y con lo que la cultura occidental ha considerado siempre como única inteligencia.

• Inteligencia espacial: permite construir un modelo mental del mundo en tres dimensiones. Es la inteligencia que tienen los marineros, pilotos, ingenieros, cirujanos, escultores, arquitectos, decoradores y diseñadores.

• Inteligencia musical: permite desenvolverse adecuadamente a cantantes, compositores y músicos.

• Inteligencia corporal-cinestésica: capacidad para utilizar el propio cuerpo para realizar actividades o resolver problemas. Es la inteligencia de los deportistas, artesanos, cirujanos y bailarines.

• Inteligencia intrapersonal: permite entenderse a sí mismo, detectar las propias emociones y gestionarlas. Se la suele encontrar en los buenos vendedores, políticos, profesores o terapeutas.

• Inteligencia interpersonal: es la que tiene que ver con la capacidad de entender a otras personas y trabajar con ellas. Se la suele encontrar en políticos, profesores, psicólogos y administradores.

• Inteligencia naturalista: utilizada cuando se observa y estudia la naturaleza, con el objeto de saber organizar, clasificar y ordenar. Es la que demuestran los biólogos o los herbolarios.
• Inteligencia existencial: permite la apertura a otras realidades supranaturales.

Una deficiencia del sistema escolar es que presta muy poca atención al desarrollo de algunas de estas inteligencias y de las capacidades asociadas a ellas.

Todos los seres humanos poseen las nueve inteligencias en mayor o menor medida. Todas las inteligencias son igualmente importantes; el problema es que el sistema escolar prioriza las dos primeras de la lista.



Por: Aránzazu Ibáñez


Fuente de Información:

Nieves Maya Elcarte y Santiago Rivero Rodrigo
Prólogo y Dirección Científica de Francisco José Rubia Vila
Conocer el cerebro para la excelencia en la educación
Editado por Innobasque – 2010
Agencia Vasca de la Innovación
Parque Tecnológico de Bizkaia

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Tejer vínculos



Basado en la ponencia de Clara Romero Pérez, Antonio Bernal Guerrero y Juan Ramón Jiménez Vicioso en el XXVIII Seminario Interuniversitario de teoría de la educación.

“La escuela hoy. La teoría de la educación en el proceso colectivo de construcción del conocimiento” (Oviedo. Noviembre de 2009)

Detrás de esta metáfora subyace una filosofía educativa positiva orientada al bienestar emocional y la satisfacción vital de las personas. La felicidad no se construye individualmente, sino que precisa de los otros y de entornos y espacios de relación positivos, cálidos, amigables, seguros. Uno de ellos, tal vez el más importante para algunos escolares, como ya se ha señalado, es la institución escolar y, dentro de ella, el contexto aula. 

Fortalecer la estructura afectiva de la relación educativa brinda oportunidades no sólo para el aprendizaje académico, sino también, para aquellos otros aprendizajes, que escapan del dominio instruccional, y que son, si cabe, más importantes para la vida: el aprendizaje del yo y de la sociabilidad.



 Imagen modelo educativo finlandés. 
Fuente: Jarsjo.


Tejer vínculos implica fortalecer las alianzas y vinculaciones afectivas entre enseñante y aprendiz por medio de la comunicación interpersonal. Este proceso exige por parte del profesorado un profundo y persistente trabajo de indagación y comprensión emocional de sus estudiantes, pero también un sólido esfuerzo de introspección sobre sus propias necesidades, organizadas sobre la base de esquemas emocionales, y sus propios estilos de comunicación.



Aprendizaje Cooperativo y autodeterminación


Cuando el aprendizaje escolar se vive como una competición en la que habrá “ganadores y perdedores”, cuando se representa como un proceso impersonal y no controlable e incluso, como una “meta externa” valiosa pero inalcanzable desde la perspectiva del aprendiz, es fácil que la apatía, el aburrimiento, la ansiedad y, en algunos casos, la “resignación al fracaso” entre los estudiantes afloren.

Estas reacciones afectivas describen tres de los perfiles del alumnado en las aulas: (a) los resignados al fracaso; (b) los evitadores del fracaso; (c) los sobreesforzados.

Lograr que los estudiantes se esfuercen por alcanzar las metas de aprendizaje exige por parte del profesorado una transformación de sus representaciones (narrativas) personales sobre el aprendizaje, su función como docente y su forma de organizar la enseñanza.

La Teoría de la Interdependencia Social (Johnson, D.W. y Johnson, R.T., 1983) —base teórica del aprendizaje cooperativo— y la Teoría de la Autodeterminación (Deci, E. L. y Rian, M., 1985) nos brindan valiosos principios para estructurar la enseñanza y el aprendizaje de forma más efectiva y motivadora de cara a nuestros estudiantes. 

Tal vez, de una parte, el aspecto más desafiante del aprendizaje cooperativo estriba en el énfasis que otorga esta teoría al hecho de garantizar que el estudiante no tenga que enfrentarse sólo a un nivel de complejidad excesivo, ni tampoco privarle de oportunidades para su propia iniciativa y el pensamiento autónomo. 

De otra, el aprendizaje basado en la autodeterminación exige por parte del profesorado organizar la enseñanza a partir de experiencias que puedan ser experimentadas por los estudiantes como retos —personales y grupales—, diseñando un ambiente de aprendizaje más “informativo” que “de control” que presente contenidos estimulantes y desafiantes para ellos, que les lleven a recorrer progresivamente la zona de aprendizaje y la zona de prácticas — para ello es imprescindible que el profesorado equilibre los espacios de discriminación justa (Colom Cañellas, A.J. y Núñez Cubero, L., 2001, 200 y s.)— estimular la sensación de agencialidad o autonomía del escolar, animarle y brindarle apoyos, son algunos de los principios que precisamente han interiorizado diversos programas de innovación pedagógica con notable éxito (p.e.: Programa de Enriquecimiento Instrumental [Reuven Feuerstein]; Programa de Filosofía para Niños [Matthew Lipman]).



Comunicación afectiva

Cuando nos referimos a esta dimensión, estamos en realidad centrándonos en un estilo de comunicación específico: la comunicación centrada en la persona. A partir de ella podremos generar las condiciones adecuadas para que las conexiones y vínculos con los estudiantes puedan desarrollarse con cierta fiabilidad. Y es que el proceso de tejer vínculos se organiza en gran medida sobre la base de esa sabiduría emocional que todo buen educador conoce bien: escuchar, respetar, amonestar “sin herir o humillar”, animar, apoyar y empatizar o, lo que es lo mismo, “sentir conjuntamente”. Aun cuando sabemos que no es posible no comunicar —¡qué sentimientos de soledad, incomprensión, vergüenza e, incluso, temor, suscitamos los adultos en muchas ocasiones tanto en niños como en jóvenes con nuestros “silencios”!—, lo que nos interesa resaltar en esta propuesta pedagógica es la importancia que posee para un nuevo estilo de relación educativa una comunicación orientada a la persona

Con frecuencia, el profesorado tiende a practicar un modelo de comunicación objetal. Las consecuencias en la dinámica grupal de aula son claras: se trivializa la relación, en lugar de singularizarla. Las necesidades de reconocimiento del estudiante no podrán ser satisfechas adecuadamente. No podemos olvidar que el ambiente o clima de aula está organizado básicamente sobre una estructura afectiva.

En la creación de un entorno amigable y prosocial insistimos en la importancia de la metacomunicación y de la empatía como piezas claves para reducir el vacío interpersonal en la relación educativa. Pero esta labor exige, a su vez, un proceso introspectivo por parte del profesorado que no siempre están dispuestos a realizar. Es la identidad personal del propio docente la que conviene explorar.

Otros aspectos importantes son la confianza y seguridad. Sin una mínima base de confianza y seguridad una relación positiva no sería posible. Al igual que no puede haber no comunicación en la relación interpersonal, no puede no haber confianza (Castilla del Pino, C., 2000, 323).Cuando se pierde la confianza —en un alumno, en un profesor, o en uno mismo— o se vulnera la seguridad, surgen los sentimientos de decepción, sentirse traicionado, e inseguridad (Vid. Foucart, J., 2002, sobre la ruptura de la confianza en la relación educativa desde el punto de vista del profesor). De ahí que la autenticidad haya sido vista en los modelos pedagógicos centrados en la persona como uno de los rasgos más valorados en profesorado en su relación con los estudiantes. De ahí que la pérdida de la autenticidad —transparencia— genere malestar en el estudiante. Cuando nutrimos de confianza y seguridad nuestra relación con los estudiantes estamos contribuyendo también a su desarrollo afectivo. La seguridad en sí mismo, la aceptación de uno mismo, requieren de un entorno fiable, confiable y seguro.



Reconocimiento

Insistimos a los profesores —especialmente a quienes trabajan en los niveles de Secundaria y Bachillerato— en la importancia en otorgar ese reconocimiento al estudiante.

El reconocimiento implica considerar que cada alumno, cada adolescente, opera a través de su propia lógica y su propia emocionalidad (aunque nos pese). “Lo primero, es el niño”, esa es la filosofía educativa de la Profesora Joyce Burick, Directora del Independent Day School (Tampa, Florida) que desarrolla a través de su metodología M.O.R.E —Múltiples Opciones para conseguir Resultados en Educación— una propuesta pedagógica que sirve de base para crear una comunidad de aprendizaje dinámica y cooperativa basada, entre otros, en el papel central que ocupa el escolar.

Todo ser humano necesita sentirse estimado y conectado a los demás. Una relación educativa positiva genera la oportunidad de tejer esos sentimientos entre profesores y alumnos. Las estructuras de aprendizaje cooperativas facilitan este proceso de reconocimiento. Cuando la indiferencia se instala en el aula, podemos llegar a explicar algunas conductas de los estudiantes que los propios profesores califican de actitud de indeferencia de sus alumnos y de escaso reconocimiento a su figura como profesores. Es en la conexión con sus intereses, con su lógica —tan ilógica muchas veces a los ojos de los adultos—, con sus necesidades de sentirse valiosos, reconocidos por quienes son como también tejemos vínculos en el aula.

Empatía y reconocimiento van, en este sentido, de la mano. Asimismo, el reconocimiento implica crear oportunidades reales en el aula para que los estudiantes se sientan competentes. Como nos enseña la Teoría de la Valía Personal (Atkinson, Covington) para preservar un sentimiento básico de valía personal, la persona —en nuestro caso, los estudiantes— debe sentirse competente y demostrar su capacidad ante los demás. De ahí la importancia de los retos en el aprendizaje, porque “es donde pueden poner en juego su propio orgullo y su propia valía” y que, en ocasiones, se traducen en la lógica del propio estudiante como “una apuesta personal ante la valoración escasa que le da el profesor ante los colegas” (Colom Cañellas, A.J. y Núñez Cubero, L., 2001, 195).



Por: Aránzazu Ibáñez.

Fuente de información:

jueves, 6 de diciembre de 2012

"Voy a terminar la escuela" María León y Macaco.



La Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, OEI, y la Obra Social Caja Madrid presentan una campaña para motivar a los jóvenes sobre el valor de los estudios, protagonizada por la actriz María León y Macaco.








La fuente del vídeo:

Organzación de Estados Iberoamericanos OEI

Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura OEI 

http://www.oei.es/

Por: Aránzazu Ibáñez