lunes, 7 de noviembre de 2011

El cerebro adolescente del adolescente no es un borrador de un cerebro adulto

La mente de un adolescente puede ser realmente difícil de entender .
La ciencia está haciendo un esfuerzo fantástico. En USA, está siendo encabezado por el Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH). El organismo -uno de las más respetados en el mundo- está patrocinando una serie de estudios centrados en la búsqueda de información para comprender qué hay detrás de los cambios de ánimo y comportamientos de riesgo que marcan la adolescencia. 
Y la información aportada por los estudios realizados hasta la fecha son la construcción de una nueva visión de la metamorfosis sufrida por los jóvenes.


"El cerebro adolescente del adolescente no es un borrador de un cerebro adulto. Fue diseñada con amor por nuestra historia evolutiva para tener características diferenciada del cerebro de niños y adultos", dijo el neurólogo estadounidense Jay Giedd, investigador del NIMH y un pionero en la investigación del cerebro adolescentes.

Para ellos, los errores de la adolescencia son señales de que el cerebro joven está buscando adaptarse al medio ambiente. 
En los primeros 13 años de investigación, los científicos estudiaron los cambios cerebrales que ocurren desde el nacimiento hasta la vejez, en salud y enfermedad.

  • Ellos encontraron que la adolescencia se caracteriza por un aumento de las conexiones entre las diferentes partes del cerebro. Se trata de un proceso de integración que continuará durante toda la vida, mejorar el trabajo conjunto entre las partes.
  • Las investigaciones también revelaron que en esta etapa, tiene lugar el fortalecimiento y la maduración de algunas redes de neuronas (las células nerviosas que intercambian información entre sí) y el abandono de otras, menos utilizadas. 
  • Los estudios también mostraron que la ola de madurez se inicia en las partes más profundas y antiguas, cercanas al tronco cerebral, tales como los centros del lenguaje y en aquellas relacionadas al procesamiento de emociones como el miedo.
  • Luego la ola sube hacia las zonas nuevas del cerebro relacionadas con el pensamiento complejo y la toma de decisiones. Estas incluyen la corteza prefrontal, el surco temporal superior y la corteza parietal superior, que participan en la integraciones enviadas por otras estructuras del órgano. Esa evolución explica en parte por qué en este período de la vida y la impulsividad y los sentimientos más viscerales se manifiestan con tanta facilidad, sin pasar por el filtro de la razón.
En un intento de explicar por qué los jóvenes atraviesan el período de crecimiento como si estuvieran en una montaña rusa, uno de los aspectos más estudiados es la tendencia exponerse a riesgos. 

Al inicio de la actividad científica para desentrañar los secretos del cerebro adolescente, se creía que la falta de la noción de peligro inminente se asociaba con la falta de maduración de la corteza prefrontal, un área vinculada a la evaluación de los riesgo que sólo adquiere el desarrollo pleno alrededor de los 20 años. 

El avance de las investigaciones, sin embargo, está demostrando que alrededor de los15 años los jóvenes perciben el riesgo de la misma manera y con la misma precisión que un adulto. 

Aránzazu Ibáñez


Fuente: Urgente 24.com
(MÓNICA TARANTINO, MONIQUE GOMES y LUCIANI OLIVEIRA)

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